La solidaridad con los pro-vacunas se paga con traición.

Los partidarios de la vacunación suelen acusarnos de insolidaridad a quienes optamos por no vacunar.

Según ellos nos aprovechamos de la “inmunidad de grupo” conseguida gracias que sus hijos están “protegidos” (que los padres no tengan al dia sus dosis adultas de recuerdo es otro tema). Se nos presentan como ciudadanos modelo cuyas manos no tiemblan en sacrificar a sus hijos por el “bien común”. Nosotros seríamos seres ignorantes y egoistas que parasitamos de la salud colectiva.

Buscan crear un sentimiento de culpabilidad.

Vale que esta gente desconozca los riesgos que asumen, pero es que tampoco son conscientes de la actitud de autoridades y jueces cuando dichos riesgos se materializan y alguien resulta seriamente dañado por las vacunas.

Veamos algunos casos ejemplarizantes:

Así colabora la Unidad de Farmacovigilancia de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) con las familias de niños afectados por vacunas.

El hijo de Federico Sánchez-Apellániz murió al padecer una encefalopatía tras recibir todas las vacunas recomendadas. Federico quiere saber, entre otras cosas, el contenido exacto de la vacuna sospechosa de causar la Encefalopatía Motora progresiva postnatal precoz y Mioclonias de origen córtico-subcortical a su vástago.

Actuamos como nos dijeron, que fuéramos padres responsables y vacunáramos a nuestro niño con las dosis recomendadas en el calendario de vacunas de Andalucía.

La Unidad de Farmacovigilancia de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) se niega a solicitar una muestra del mismo lote al laboratorio fabricante de la vacuna, el cual está obligado a mantener muestras de lotes de vacunas durante un periodo determinado.

En la Agencia se extrañan de que sea “la primera vez que un ciudadano nos solicita dichas muestras”.

Directora-AEMPS

Belén Crespo, directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.

Esta persona quiere averiguar cómo ha actuado en el cuerpo del niño esa vacuna. Su hijo nació y creció sano durante los primeros meses de su vida pero le pusieron muchas dosis de vacunas (todas las del calendario vacunal recomendado y algunas más que recomendaron por su cuenta los pediatras que le atendieron).

¿Por qué el ciudadano no puede disponer de estas muestras de la vacuna para analizar su toxicidad? Farmacovigilancia nos pide que tengamos confianza en el sistema. Lo cierto es que viendo cómo actúan en casos como este en el que parecen más preocupados por defender a los laboratorios que a las personas o lo ocurrido durante el escándalo Agreal, no es fácil mantener esa confianza. La Agencia que dirige Belén Crespo no puede mirar para otro lado pues tiene como objetivo servir a la ciudadanía.

Varios especialistas solicitan analizar dicho lote para poder realizar un diagnóstico adecuado. Esa información es crucial para enfocar una terapia lo más personalizada posible que ayude a recuperar su salud. La respuesta de la Agencia cuya obligación es proporcionar la muestra es hacerse los locos.

¿Son los jueces mejores que estos politicastros vendidos a las farmacéuticas? Los testimonios no dejan lugar a mucha esperanza, leamos:

Sandra
6 de noviembre de 2013

http://www.migueljara.com/

“Tengo un niño de siete años con el mismo problema, encefalitis post vacunal, llevado a juicio demostrando cada ingreso y la ausencia de cualquier enfermedad previa o congénita, la sentencia de vergüenza… han echado balones fuera desestimando valorar el efecto de la vacunación, después de dos años, alegando que no se le ha vacunado en la seguridad social teniendo la cartilla de vacunación sellada por la seguridad social y los partes correspondientes de consulta.

Lo que quiero decir es que lamentablemente luchamos contra gigantes y contra muchos intereses. Solo quería decir que esto ha pasado, pasa y seguirá pasando y nadie se hace responsable.”

El sufrimiento de estos padres se agrava por su dilema ético, pues el niño estaba sano y muere o se enferma como consecuencia directa de una decisión suya. No es lo mismo que “te toque” una enfermedad.

Las llamadas a la solidaridad de los vacuneros no están respaldadas por solidaridad recíproca cuando sus recomendaciones acarrean consecuencias graves. La recompensa del sistema para quienes sacrifican a su ser más querido por el “bien común” es de cruel indiferencia a menudo acompañada de injurias.

Quien preste oidos a sus cantos de sirena, debe saber que si algo sale mal le dejarán tirado, abandonado a su suerte como una cucaracha. No solo eso, además le acusarán de mentir. Su prioridad es es mantener el mito de que “las vacunas no dañan” caigan tus hijos o caiga quien caiga.

Dra Lua Català sobre la difteria y la campaña mediática de terror, junio 2015.

Existen pediatras con discernimiento que hacen su trabajo, que es investigar por si mismos y no creerse lo que les ordenan desde arriba, recibir sobres y protocolos.

Gracias Lua por aportar lucidez a todo este apestoso asunto.

La vacuna se ha cargado la inmunidad natural contral a difteria.

Estudio en el Journal of Infectious Diseases: The Changing Epidemiology of Diphtheria in the Vaccine Era

Antes:

In 1914 in Vienna [16] and in 1923 in New York City [17], ∼80% of newborns showed evidence of diphtheria immunity (figure 1). During the first several months of life, this passive immunity waned and was gradually replaced by active immunity, which was acquired through increasing exposure to natural infection. By 15 years of age, 80% of the children had acquired natural immunity against diphtheria.

Después:

In areas where diphtheria has been controlled through immunization programs, the immune status of the population has changed considerably: Children have high levels of diphtheria immunity as a result of childhood immunization. The level of immunity declines in late childhood and adolescence… Without the periodic administration of booster doses of diphtheria toxoid or repeated exposure to toxigenic strains of C. diphtheriae, adults become susceptible to diphtheria. The likelihood of having protective antibody levels decreases with age, and in some industrialized countries, >50% of adults are susceptible to diphtheria

De una inmunidad de por vida adquirida a través de anticuerpos maternos y exposición subclínica pasamos tener un 50% de la población adulta expuesta a la difteria.

Luego cuando hay brotes esos mismos adultos que no se ponen las vacunas de refuerzo (boosters), y que por ello (según su propia fe) son portadores y transmisores, señalan con su dedo hipócrita y acusador a los padres que no vacunamos.

Talibanes de las vacunas, cumplan con los preceptos de su propia fe antes de echar babas sobre quienes no compartimos su fe religiosa.

El caso del bacalao … la difteria de Val d’Hebron.

La trama toma un cariz cade vez mas chusco y descarado. Ahora anuncian que los padres anónimos de la criatura anónima eran “homeópatas” (qué casualidad!), que han visto la luz y se “arrepienten” de no haber vacunado, y como guinda que se sienten “engañados” por los “grupos antivacunas”. Léanlo aquí.

Pleno al quince en la quiniela y de postre la Bonoloto!

Leyendo mas detenidamente vemos que son meras afirmaciones de la boca de un político, el secretario de Salud Pública, que “desinteresadamente” presta su voz a estos seres misteriosos resguardados del escrutinio público en las profundidades el hospital Vall d’Hebron.

A pesar de lo que diga el castuzo y la prensa controlada no hay información para saber a ciencia cierta qué pasa en realidad.

Me pregunto porqué estos padres – si es que existe tal familia y tienen un mensaje público que dar – necesitan que el encargado de las políticas vacunales les sirva de ventrílocuo. Es tan truculento y tan conveniente para sus intereses que apesta a kilómetros a guión preparado de antemano.

Esos “grupos antivacunassomos los padres que a título individual y como resultado de nuestras indagaciones consideramos que vacunar es una insensatez con riesgos inasumibles. El castuzo nos eleva a la categoría de grupo organizado con oscuros intereses y a un paso del terrorismo. Olé sus cojones, de verdad.

Este caso huele a puro montaje mediático tipo e-Bola y Gripe-nÁ.

Hay hijos de puta que utilizan este esperpento para anunciar “la reaparición de la difteria en España“. A esos hijos de puta decirles que una flor no hace primavera. Ninguna política que implique restricción de derechos fundamentales – ver propuestas de vacunación forzosa – debe basarse en casos excepcionales e histerias colectivas, precisamente el efecto que se persigue con este burdo montaje.

Me permito recordarles a todos los pro-vacunas que las autoridades sanitarias recomiendan dosis de recuerdo en adultos para la difteria porque se pierde la “protección” (así llaman a los anticuerpos de la vacuna). Cito:

(pág. 17) “Los estudios de seroprevalencia de anticuerpos frente a difteria realizados endiferentes países mostraban niveles bajosde inmunidad en los adultos cuando no se administraban dosis de recuerdo en la edad adulta. En España, en la encuesta de seroprevalencia de 1996, se apreciaba una menor seroprotección en las cohortes nacidas anteriormente a 1986. En 1995, el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, acordó incorporar la vacunación frente a difteria en los recuerdos realizados frente a tétanos con la vacuna Td en lugar de TT.”

Así que antes de despotricar contra los demás pónganse ustedes al día de sus propias vacunas. Si creen que reaparece la difteria en España asumid vuestra propia culpa por haber pasado 20, 30 o 40 años expuestos y exponiendo a los demás a la difteria como posibles portadores asintomáticos. A todos los efectos estáis sin vacunar, a lo mejor por eso estáis rabiosos.

Pero ojo que no todo son flores en los mundos de Yuppi de los vacuneros. El mismo folleto avisa:

(pág. 18) “Sin embargo, los recuerdos decenales han sido discutidos de forma creciente debido a los efectos secundarios que originan las dosis innecesarias.”

Sorpresa! los adultos se rebelan porque la vacuna les jode la vida. Los niños como no se expresan debe ser que les sienta de maravilla. La epidemia rampante de autismo nadie la sabe explicar y a nadie le interesa.

Talibanes vacuneros, es la hora de irse a tomar su propia medicina … sí, y por ahí también.

bacalao